medallística

Carlos III y Filipinas

3211389.jpg

Gerónimo Antonio Gil y su hijo Gabriel confeccionaron en Méjico un conjunto de medallas destinadas a conmemorar los beneficios que la Ilustración, personificada en el monarca que siempre en el anverso, desarrollaba en las Islas Filipinas, en 1785. Referencias al comercio marítimo, agricultura ordenada, trabajo y mérito son los elementos recompensados.

3211391.jpg

Sin título.png

565304.jpg

 

 

 

 

 

Expedición contra los piratas malayos de Joló, 1876

 

423358.jpg

Durante la presencia española en Filipinas, particularmente a lo largo del s. XIX, el comercio estuvo seriamente condonado por la presencia de piratas en el archipiélago Joló, gobernado por un sultanato musulmán. Entre 1843 y 1848, la Armada tuvo que atacar la isla de Balanguingui, destruyendo 150 navíos, atacando y tomando fortalezas y liberando 550 personas secuestradas.El relato del ataque   realizado desde vapores fue realizado por el Teniente Coronel de Infantería del Ejercito Pio A de Pazos y Vela-Hidalgo.

Jolo y Mindanao, pesadilla constante.jpg

SuluBlog3.jpg

En 1876 el general Malcampo y Monje, acompañado del cronista Baltasar Giraudier, que realizó unos bocetos, realizó una expedición exitosa, que sería seguida de otras varias hasta 1896. Por otra parte, el escritor José Montero Vidal escribió ese mismo año un cuento titulado La Sultana de Joló.

jolog.jpg

Combates navales en El Callao en el s. XIX

El Puerto de El Callao se encuentra en las proximidades de Lima y protagonizó varios de los últimos episodios de la presencia de tropas realistas en Perú hasta su definitiva incorporación a la República del Perú en 1826. Entretanto, la presencia de tropas realistas determinó varios ataques a las mismas que tuvo su reflejo en varias medallas, como la siguiente, frente al ataque de la flota chilena en 1819 y firmada por Dávalos.2708293.jpg

También fue objeto de ataques por parte de golpistas partidarios del general Bermúdez frente a Orbegoso, una vez consolidada la República en 1834.2708300.jpg

Y otras medallas de 1836 conmemoran el décimo aniversario de la toma de la fortaleza del puerto por parte de las tropas republicanas a las realistas.

423782.jpg

553673.jpg

Precisamente estas medallas nos dan una muestra del aspecto de una de las defensas del puerto en los primeros momentos de la recién nacida República del Perú.

218882.jpg

Con todo y con ello, el muelle y dique quedó reformado en 1862, como señala la medalla precedente, de manera que nos situamos en 1866, el episodio más llamativo, mantenido entre la flota española y las fuerzas de distintas repúblicas iberoamericanas en el indicado puerto en el marco de la Guerra hispano-sudamericana o Primera guerra del Pacífico. La siguiente medalla de Wiener se refiere precisamente a la Alianza Americana formada inicialmente por Chile y Perú, a las que se añadirían más tarde Ecuador y Bolivia.

3438808.jpg

2682384.jpg

3332773.jpg

La inmediatamente anterior es una medalla de distinción firmada por Gregorio Sellán y la que figura en segundo lugar, de 1898 recuerda los episodios de Trafalgar y El Callao por la Armada Española. El 2 de mayo de 1866 la Flota del Pacífico española encabezada por el acorazado Numancia, el primer buque de esta clase con bandera española, sostuvo un combate en el Puerto del Callao, con el grito de “mas vale honra sin buques que buques sin honra” pronunciado por su almirante Casto Méndez Núñez. Con unos antecedentes poco comprensibles el resultado ha sido discutido. Desde el punto de vista militar, tanto España como Perú se atribuyen la victoria. El hecho es que la escuadra española sufrió daños y las defensas del puerto un importante castigo. Sin embargo, desde un punto de vista más amplio, ambos bandos perdieron en capacidad de entenderse en una acción estéril para ambos y a la conclusión de la contienda todos los contendientes se encontraban en una crisis económica.

La medalla siguiente responde a la inauguración en 1892 del monumento al almirante español con escultura en bronce de Agustín Querol en Vigo, actualmente en la Plaza de Compostela de Vigo, su cuidad natal.

Sin título.png

La próxima conmemora el fallecimiento del almirante y está firmada por J. Esteban Lozano.

1788267.jpg

Con posterioridad al combate, el puerto se reconstruyó y se le dotó de ferrocarril. En la primera se muestra la dársena y el malecón 1870.

981453.jpg

La segunda, del mismo año y firmada por Bryant, informa de la construcción de ferrocarril, precisamente con intervención de Malinowski, coleccionista e historiador de la numismática peruana.

3094379.jpg

El sistema penitenciario del s. XIX

2335119.jpg

2335124.jpg

La Penitenciaría de Lima se construyó entre 1856 y 1662, como reflejan estas medallas, dentro de una tendencia más humanizada del sistema penitenciario de su época, semejantes a las que se venían construyendo en Europa y Estados Unidos. Y al igual que conocemos otras medallas europeas, con el plano o la fachada de la institución inaugurada.

En España, estas prisiones modernas con inspiración en los modelos de Bentham las encontramos en las denominadas Modelo en Madrid (1884) y Barcelona (1904). La ciencia penitenciaria se transforma en esta época gracias a una excelente jurista: Concepción Arenal (1820-1893). Esta relevante autora, con gran influencia en los ambientes políticos y jurídicos de la época fue visitadora de prisiones y en esa condición muy crítica con un modelo penitenciario que no podía agotarse con unos edificios que mejoraran la dignidad de los internos. De hecho, en 1879, la prisión coruñesa se desplomó, matando e hiriendo a diversos presos. El interior de las prisiones era, en los términos empleados por la autora, depravado y en modo alguno contribuía a recuperar a las personas que se encontraban dentro, mezclados, los que cumplían penas severas con los provisionales, con un régimen jurídico inaceptable antes de 1882. Los funcionarios estaban mal formados y eran corruptos, dados a permitir la salida de los presos a hacer su vida por la cuidad a cambio de dinero o a exigirles favores. La autora describió en 1878 como había 93 causas abiertas contra los funcionarios por delitos de estafa, lesiones, exacciones ilegales e infidelidad en la custodia de presos. Ese año, los cinco jefes de la prisión de Madrid habían sido procesados: “si así es en Madrid ¿qué pasará en provincias?”, se preguntaba a la vez que se quejaba que para ser director bastaba ser torero (sic).

En el interior, el ambiente era deplorable, con presos de favor como el cabo de vara, que sirve de nombre a una película de 1978 cuyo rodaje en Alcalá me dejó impresionado.

El teólogo alemán afincado en Madrid Federico Fliedner (1845-1901) describe una estrambótica situación al ser detenido por no llevar la documentación. La descripción de las cárceles y sus habitantes no deja lugar a la duda. El relato, recogido con vergüenza por Concepción Arenal, generó un conflicto diplomático entre Alemania y España:

(más…)

Baloncesto 1


Uruguay76
Aprovechando la celebración de la Copa del Rey de Baloncesto, recordar que existen numerosos trofeos de toda clase en un buen número de lugares. En particular, entre Uruguay y Argentina encontramos medallas interesantes que dibujan escenas del juego con un marcado estilo art decó entre 1940 y 1990, bellas en algunos casos a pesar de fabricarse en metales nada nobles. Es el caso de Uruguay, iniciado por Tamaro en los años 1950, como la siguiente, y las anteriores, anónimas de 1976 (la última) y 1982 (la segunda). Hoy juega el Obradoiro.

Tammaro 1956

Uruguay82

Numismática complutense

santos niños

Algunas plaquetas españolas de los ss. XVI a XVII recogen dos temas eminentemente complutenses, la anterior los patrones de la Ciudad, los Santos Niños Justo y Pastor, mártires del cristianismo. La segunda, San Diego de Alcalá, que da nombre a la ciudad californiana de San Diego y cuyo cuerpo se exhibe anualmente en la catedral dedicada a los anteriores. Como es habitual, los Santos Niños se representan con palmas y tablillas de estudio, además del cuchillo con el que serán sacrificados a sus pies. Por su parte, San Diego porta flores en su hábito y se representa con un niño que muestra una rosca de pan, dejando ver al fondo una capilla. Ambas plaquetas pertenecen a la subasta de diciembre de 2015 de Fernando Durán.

san diego

Cabe añadir que se conoce alguna medalla religiosa de escaso valor artístico dedicada a las Sagradas Formas y que parece confeccionada entre el s. XVII y el XVIII, además de otra dedicada al propio San Diego que sirve de reverso a una Inmaculada Concepción. Además, pueden mencionarse algunas medallas modernas dedicadas a Miguel de Cervantes, el más célebre de los hijos de la ciudad, como la que se reproduce a continuación realizada en 1924.

1860970

Así como las dedicadas a su obra como la que sigue de Maura.

575180

En otros casos se muestra como elemento iconográfico al principal monumento de la ciudad, la fachada de la Universidad.

218863

Al margen de las medallas, tan sólo cabe mencionar una emisión celtibérica, realizada con un único cuño y leyendas ikesankom Kompouto en el s. I a. C. y tratada en a. Roma Valdés, “Monedas celtibéricas con leyenda Ikesankom/ Compouto acuñadas en Alcalá de Henares” en Anales Complutenses VIII, 1996, 9-16.

167762

San Jerónimo Penitente

san jerónimo

Pocas imágenes son tan cautivadoras en las pinacotecas como las pinturas dedicadas a San Jerónimo Penitente, objeto de una especial devoción en los ss. XVI y XVII. Desde los italianos a los flamencos, pasando por supuesto por los españoles, los pintores y escultores de ese período han encontrado una fuente de inspiración y han derrochado talento en esta figura. Leonardo, Tiziano, Ghirlandaio, El Bosco, Ribera, El Greco, Pereda, Marinus Van Reymerswaele, Alonso Cano y otros artistas han dedicado sucesivas obras tratando de manera distinta a este Doctor de la Iglesia que tradujo la Biblia al latín en el s. IV.

En la iconografía de San Jerónimo suelen presentarse un león agradecido por haberle arrancado una espina de una pata y que no se separó de él en agradecimiento, un sombrero y los hábitos de cardenal, los libros que escribía y estudiaba, una calavera y una cruz. Además, acostumbra a mostrársele eremita en una gruta en el desierto, sujetando una piedra y con el torso semidesnudo, elementos todos que permiten jugar con las formas y los colores y explotar la espiritualidad que infunde o debe infundir. Aunque los tiempos de hoy son distintos y buscamos en los museos un mayor disfrute de las formas que de su significado que quienes encargaron estas obras, lo cierto es que no podemos disfrutar de nuestra cultura actual sin comprender mínimamente los personajes representados y no deja de sorprender su abandono en los programas formativos, descansando la lectura de monumentos y museos a la formación autodidacta de sus visitantes.

La entrada de hoy recoge un interesante numisma, una medalla en forma de plaqueta y realizada por un anónimo español del s. XVII. La medallística española del Siglo de Oro descansa normalmente en autores italianos vinculados con la Corte como Leone Leoni o Jacome da Trezzo, que realizaron retratos de personajes de su tiempo como Felipe II, Juanelo Turriano o Juan de Herrera. Sin embargo, poco se sabe en torno a las plaquetas de este período, centradas en España en la temática religiosa, muy apta para devocionarios privados, de manera que los propietarios las conservaban en lugares íntimos para tenerlas en la mano o las exhibían colgados de las paredes domésticas. Como ejemplo, Felipe II contaba con algunas en su dormitorio.

Las plaquetas españolas de los ss. XVI y XVII se caracterizan por ser una forma de escultura grabada en bajorrelieve en una de sus caras y por inspirarse en pinturas o grabados reconocidos del período y por contar con una anilla en la parte superior. A diferencia de las realizadas en el mismo período en otros puntos de Europa, su temática es exclusivamente religiosa, pudiendo añadirse que son trabajos normalmente inspirados, técnicamente impecables, aunque no alcancen la grandeza de otras formas artísticas. Dentro de esta temática, se refieren bien al ciclo evangélico o retratan a martires, anacoretas, fundadores y predicadores.

La imagen reproducida corresponde a una colección subastada por Fernando Durán en diciembre de 2015 y refleja todos los atributos característicos del santo penitente.

Bibliografía

Manuel Aulló Costilla, Ensayo de un catálogo de plaquetas o bronces religiosos españoles, Arte Español, 1946

María José y Rafael Chaves, “Monografía-catálogo de plaquetas españolas de tema religioso”, Antiqvaria, 1986

Juan Martínez Cuesta, “Plaquetas españolas de tema religioso”, La escultura en el Monasterio del Escorial: actas del Simposium,  coord. por Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla, 1994