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Numismática de Uruguay

La República Oriental del Uruguay se independiza en un proceso que alcanza el año 1828 y sus constituciones datan de 1830, 1918, 1934, 1942, 1952 y 1967. Sus primeras emisiones se encargan a talleres ubicados fuera del país.

 

a) Museos numismáticos

Aunque hay piezas de interés numismático en otros museos, los museos numismáticos más importantes son el Museo Numismático del Banco Central del Uruguay, los Museos del Gaucho y la Moneda del Banco de la República Oriental del Uruguay, creado en 1923 como Museo Bancario.

Por otro lado, el medallista de origen napolitano Gerónimo Tammaro desarrolló desde 1888 en Montevideo una actividad medallística que se preserva en el museo de su taller.

b) Coleccionismo y asociaciones numismáticas

La actividad numismática en Uruguay se demora hasta comienzos del s. XX pero es intensa desde entonces. En 1920 se creó el Centro de Coleccionistas del Uruguay, que llegó a ser presidido por el médico Francisco N. Oliveres, cuya biblioteca se conserva en el Museo Agustín Araújo de Montevideo, que agrupaba numismáticos y filatélicos y que se disolvió el año 1950.

El Instituto Uruguayo de Numismática se crea en 1955 con la presidencia de Martín Usabiaga Sala y desarrolla desde entonces una intensa actividad. En 1957 organiza la Primera Exposición Uruguaya de Numismática, y desde 1957 publica una interesante revista: el Boletín del Instituto Uruguayo de Numismática, más adelante denominado Numismática.

c) Creación numismática

Las obras publicadas responden a esta relación cronológica:

  • Francisco N. Oliveres, Apuntes Sobre Numismática Nacional, 1924
  • Ramón Mora Magariños, Pintura y Escultura: Retratos y Estatuas Ecuestres. Numismática: Las monedas del centenario uruguayo. El Lazo, Las Boleadoras y La Taba, 1937
  • Andrés M. Mata, Monetario Uruguayo, 1954
  • Antonio Odicini Lezama, El Régimen Monetario del Uruguay 1829-1955, 1958
  • Banco de San José, La Patria a través de las monedas. Cincuentenario del Banco de San José, 1959
  • Banco de la República Oriental del Uruguay, Museo Bancario, 1961
  • Academia Uruguaya de Numismática y Bibliofilia, Numismática Universal. Exposición 75 Aniversario Banco de Cobranzas, 1964
  • Alcedo Almanzar y Dale Seppa, The coins of Uruguay, 1971
  • José Pedro Argul, Cien Medallas del Uruguay, 1972
  • Ramón Ricardo Pampín, Nociones Elementales de Numismática, 1973

 

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El placer de una buena lectura

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Nada más interesante que una buena lectura numismática. Cualquier libro o catálogo enseña mucho más que una colección de monedas, sobre el estudio y el análisis de los que nos precedieron. Todos los libros y manuscritos del Renacimiento al Romanticismo y aún más cerca, están a disposición en este enlace.

Numismática mejicana

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Méjico es la capital del Virreinato de Nueva España desde su creación en el s. XVI y controlaba territorios desde el Caribe a las Islas Filipinas. Su proceso de independencia comienza en 1809 y se desarrolla con algunas incidencias hasta su acta de independencia en 1821. Las constituciones de los Estados Unidos Mexicanos datan de 1824, 1836, 1857 y 1917.

a) Los museos e instituciones académicas

Las ideas ilustradas se manifiestan en Méjico a través de la pervivencia y creación de nuevas instituciones académicas. En 1783 se había fundado la Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos, más tarde la Academia de San Carlos, con sede inicial en la Casa de la Moneda. En el período revolucionario, se transformó en Escuela Nacional de Bellas Artes y se integró en la Universidad Nacional de Méjico. Conserva fondos importantes de interés numismático, como punzones, medallas y otra documentación relativa al importante número de grabadores que la componían.

Tras intentos frustrados en 1836, 1888 y 1901 en 1916 se produce la fundación de la Academia de la Historia, constituida como correspondiente de la Real Academia Española de la Historia.

En 1995 se abrió al público el Museo de la Casa de la Moneda, institución que conserva el acervo documental y numismático de esta importante institución.

b) El coleccionismo numismático

Tras la Segunda Guerra Mundial se desarrolla un coleccionismo numismático destacable, que se ve potenciado tras la constitución en 1952 en Ciudad de México de la Sociedad Numismática de Méjico, entidad que ha promovido la edición de revistas, alentado el funcionamiento de otras sociedades numismáticas locales, como las de Puebla o Monterrey, por mencionar algunas de las más importantes, así como el intercambio numismático.

Por un lado, la sociedad de Puebla puso en circulación la revista Monedas, en el cambio de los ss. XIX al XX. Y la Sociedad Numismática de Méjico edita un Boletín trimestral.

Asimismo, en Méjico se desarrollan desde 1972 Convenciones Internacionales de Numismática en los que se producen ventas e intercambios de monedas, medallas y billetes.

Algunos de los miembros de la Sociedad Numismática de Méjico son destacados coleccionistas e investigadores. Este es el caso del jurista y político José Lorenzo Cossio y Cossio (1864-1941) formó una importante y extensa biblioteca, además de una colección filatélica y numismática que se conservan en el Museo Filatelia de Oaxaca. Este coleccionista publicó en 1964 Las Monedas Emitidas Por El Gobierno De La República Durante El Imperio De Maximiliano.

Formado en Oxford y Cambridge, el escritor Manuel Romero de Terreros (1880-1968) fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y de la Academia de la Historia, en ambos   casos desde 1919, llegando a director de la segunda. En 1938 donó una colección de monedas al Banco de México, que la incrementó hasta alcanzar 58.000 ejemplares y que en la actualidad constituye la más importante de la nación. Romero de Terreros también realizó algunas publicaciones sobre la materia, una de las muchas que trató.

El médico e historiador Alberto Francisco Pradeau Avilés (1894-1980), originario de Sonora pero residente en los Estados Unidos, concretamente en Hollywood, donde amasó una pequeña fortuna con la que adquirió una colección numismática que le permitió publicar diversas obras de interés. En 1960 ingresó a la Academia Mexicana de la Historia y en sus últimos años en Florida clasificó las monedas extraídas por Mel Fisher del Nuestra Señora de Atocha en 1971. Sus archivos personales se encuentran en la Arizona State University Libraries[1]. Además, publicó diversos artículos en revistas como Numisma en la década de 1950.

Por otro lado, la Academia Mejicana de Estudios Numismáticos se crea en 1970 y cuenta con una revista titulada Memorias que se publica desde ese año hasta finales de los años 1980.

Finalmente, la Fundación creada por el empresario Carlos Slim (n. 1940) adquirió en 1989 la fundación adquirió el fondo numismático de Ligio Lagos, una de las principales colecciones sobre monedas mexicanas, que en la actualidad se conserva en el Museo Soumaya de Ciudad de México, a la que se incorporaron las de Don Bailey y Floyd Ganassi.

Además, indicar que en los Estados Unidos durante los años 1930 Julius Guttag formó una colección numismática que publicó en Lawrence en 1974 E. H. Adams con el con el título Julius Guttag colletion of Latin American Coins.

c) Actividad medallística

La llegada a Méjico de Gerónimo Antonio Gil (1732-1798) para asumir el cargo de grabador de la Real Casa de la Moneda de Méjico en 1778 supuso la continuación en América de la edad de oro de la medallística española. De su mano y de la de sus discípulos conocemos medallas labradas en el mejor neoclásico, tanto en la Casa de la Moneda como en la Academia de San Carlos. En el periodo formativo inicial anterior a 1808, además de Bernardo y Gabriel Gil, ambos hijos de Gerónimo Antonio, José Ignacio Bacerot, José Esteve, José María Montes de Oca y el madrileño Tomás Suría (1751-1835).

En 1783 se funda la inicialmente denominada Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos en el que Gil es la figura más destacada. Aunque el número de grabadores de la Academia de San Carlos es mayor pueden destacarse las figuras del sevillano Francisco Gordillo (activo primero en Madrid desde 1770 y después en Méjico, activo hasta 1828), José María Guerrero (activo entre 1808 y 1821), Juan Nepomuceno Gil de Arévalo (activo entre 1808 y 1836), Luciano Rovira (activo entre 1830 y 1843).

Además de las propias medallas, puede destacarse una publicación al respecto, una obra titulada Memoria de las Medallas que mandó acuñar y repartir el Deán y Cabildo de la Iglesia Metropolitana de México en acción de gracias por la restitución de Fernando Séptimo, publicada en la Gaceta de Méjico el 15 de diciembre de 1814.

d) Bibliografía sobre la organización de las emisiones monetarias

La organización de la fabricación y circulación monetaria no se escapa a la presencia de ediciones al respecto durante el s. XI, pudiendo mencionarse las obras siguientes:

  • Indagación moneda Nueva España, Méjico, 1814
  • Proyecto sobre la nueva moneda, Méjico, 1829
  • M. Garmendia, Casas de moneda noticias de acuñación e introducción de metales en el año fiscal de 1881 a 1882 formadas por la Sección 7ª de la Secretaria de Hacienda, Méjico, 1883
  • José Antonio Mucharraz, Contestación del ensayador y juez de balanza de la Casa de Moneda de S. Luis de Potosí, Méjico, 1846
  • De Ponce, Informe sobre la moneda mejicana, Méjico, 1883

Al igual que en períodos anteriores, durante el s. XIX se siguen publicando estudios de interés para la minería y ensayo de los metales. Es el caso de, Las breves reflexiones sobre el análisis que han formado los señores Lebrija y Barrera, Méjico, 1841. Felipe Neri del Barrio, publicó al respecto Contestación de la Empresa del Tabaco a la réplica de los señores Lebrija y Barrera: sobre el projecto de ley relativo a la amortización de la moneda de cobre, renta del tabaco, y arbitrios para la guerra del mismo año. Con la misma finalidad Antonio Diez De Boniya hizo lo propio con sus Observaciones sobre el análisis que han formado los señores Lebrija y Barrera, del proyecto relativo a la amortizacion del cobre, renta del tabaco, y arbitrios para la guerra de Tejas.

e) Tratados de numismática en el s. XIX

El primer estudio numismático mejicano se lo debemos al diplomático y escritor José Justo Gómez de la Cortina (1799-1860), residente en España hasta 1832, donde ejerció como introductor de embajadores y académico de la Real Academia de la Historia, además de ocupar sus actividades en la formación de una importante biblioteca hoy esparcida. Una vez en Méjico inició una carrera política que le condujo al Ministerio de Hacienda en 1838.

  • José Gómez de la Cortina, Nociones elementales de numismática, Méjico, 1836. Reeditado en 1975
  • Leandro Pinal, Memoria histórica sobre el origen de la moneda, Méjico, 1856
  • Lyman Haynes Low, Apuntes sobre las monedas del cura Morelos (general de la Revolución de Méjico), Méjico, 1893

f) Textos numismáticos entre 1900 y 1978

Las principales obras científicas de este período son las siguientes, comenzando por las relevantes firmadas por Alberto Francisco Pradeau:

  • The Mexican Mints of Alamos and Hermosillo, Nueva York, 1934
  • Numismatic History of Mexico from the Precolumbian Epoch to 1823, 1938
  • Antonio de Mendoza y la Casa de Moneda de México en 1543, 1953
  • Historia numismática de México. Desde la época precortesiana hasta 1823, México, 1950
  • Historia numismática de México. De 1823 a 1950. 4 volúmenes, México, 1957-1959.
  • Los Tlacos y Pilones Mexicanos, Puebla, 1963

Manuel Romero de Terreros publicó en 1952 La moneda mexicana. Bosquejo histórico-numismático, Luis Enríquez Ruiz, Escudos de los reyes de España en las monedas de México – Los medios de identificación de las monedas por las variaciones de los escudos en 1962, José Manuel Sobrino La moneda mexicana. Su historia en 1972 y Miguel L. Muñoz, Tlacos y pilones, la moneda del pueblo de México en 1976.

Además, pueden citarse otras obras, casos de N. S. Utberg y su Coins of Colonial Mexico. 1536-1821 and the Empire of Iturbide 1821-1823 de 1966; Theodore V. Buttrey y su Guía De Las Monedas Decimales Mexicanas 1863-1963, Racine, 1963; C. A. Elizondo Eight Reales and Pesos of the New World en 1968 y Jose Leon Robles de la Torre y sus Monedas mexicanas 1536-1966, México, 1967. Como obra conjunta, añadir Reales de a Ocho. Primera Moneda Universal de 1978.

g) Publicaciones de la American Numismatic Society

En el ámbito de esta institución neoyorquina también encontramos títulos relativos a la numismática mejicana, además del primer trabajo firmado por Pradeau. Estos son los títulos editados en este período:

  • Howland Wood, The Mexican revolutionary coinage. Numismatic Notes and Monographs, 4, 1921
  • Howland Wood, The coinage of the Mexican revolutionists. Numismatic Notes and Monographs, 38, 1928
  • Harrold Edgar Gillingham, Mexican decorations of honour. Numismatic Notes and Monographs, 89, 1940.
  • P. Eklund, Sydney Noe, Hacienda tokens of Mexico. Numismatic Notes and Monographs, 115, 1949.
  • Robert I. Nesmith, The coinage of the first mint of the Americas at Mexico City, 1536-1572. Numismatic Notes and Monographs, 131, 1955.

 

[1] http://www.azarchivesonline.org/xtf/view?docId=ead/asu/pradeau.xml;query=