barroco

Numismática y arte. Bodegones de Clara Peeters

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La pintora flamenca Clara Peeters (h. 1588-1621) se caracterizó por la realización de bodegones en los que aparecía retratada en algunas ocasiones de manera oculta, como sucede en las copas que aparecen en la Naturaleza muerta con copas anterior. Como en otras obras pictóricas del mismo período, se representan monedas. Lo mismo sucede en el retrato de la Vanidad siguiente.

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El placer de una buena lectura

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Nada más interesante que una buena lectura numismática. Cualquier libro o catálogo enseña mucho más que una colección de monedas, sobre el estudio y el análisis de los que nos precedieron. Todos los libros y manuscritos del Renacimiento al Romanticismo y aún más cerca, están a disposición en este enlace.

La calle de la moneda

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La denominación a la moneda sirve en todo Europa para designar las calles en las que se fabricó moneda desde la Edad Media hasta casi la actualidad. En el presente artículo se explica la ubicación de las medievales en la Corona de Castilla a la vez que se da cuenta de las conocidas con posterioridad en el mismo espacio y las existentes en el resto de la Europa Occidental y América.

Numismática complutense

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Algunas plaquetas españolas de los ss. XVI a XVII recogen dos temas eminentemente complutenses, la anterior los patrones de la Ciudad, los Santos Niños Justo y Pastor, mártires del cristianismo. La segunda, San Diego de Alcalá, que da nombre a la ciudad californiana de San Diego y cuyo cuerpo se exhibe anualmente en la catedral dedicada a los anteriores. Como es habitual, los Santos Niños se representan con palmas y tablillas de estudio, además del cuchillo con el que serán sacrificados a sus pies. Por su parte, San Diego porta flores en su hábito y se representa con un niño que muestra una rosca de pan, dejando ver al fondo una capilla. Ambas plaquetas pertenecen a la subasta de diciembre de 2015 de Fernando Durán.

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Cabe añadir que se conoce alguna medalla religiosa de escaso valor artístico dedicada a las Sagradas Formas y que parece confeccionada entre el s. XVII y el XVIII, además de otra dedicada al propio San Diego que sirve de reverso a una Inmaculada Concepción. Además, pueden mencionarse algunas medallas modernas dedicadas a Miguel de Cervantes, el más célebre de los hijos de la ciudad, como la que se reproduce a continuación realizada en 1924.

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Así como las dedicadas a su obra como la que sigue de Maura.

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En otros casos se muestra como elemento iconográfico al principal monumento de la ciudad, la fachada de la Universidad.

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Al margen de las medallas, tan sólo cabe mencionar una emisión celtibérica, realizada con un único cuño y leyendas ikesankom Kompouto en el s. I a. C. y tratada en a. Roma Valdés, “Monedas celtibéricas con leyenda Ikesankom/ Compouto acuñadas en Alcalá de Henares” en Anales Complutenses VIII, 1996, 9-16.

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San Jerónimo Penitente

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Pocas imágenes son tan cautivadoras en las pinacotecas como las pinturas dedicadas a San Jerónimo Penitente, objeto de una especial devoción en los ss. XVI y XVII. Desde los italianos a los flamencos, pasando por supuesto por los españoles, los pintores y escultores de ese período han encontrado una fuente de inspiración y han derrochado talento en esta figura. Leonardo, Tiziano, Ghirlandaio, El Bosco, Ribera, El Greco, Pereda, Marinus Van Reymerswaele, Alonso Cano y otros artistas han dedicado sucesivas obras tratando de manera distinta a este Doctor de la Iglesia que tradujo la Biblia al latín en el s. IV.

En la iconografía de San Jerónimo suelen presentarse un león agradecido por haberle arrancado una espina de una pata y que no se separó de él en agradecimiento, un sombrero y los hábitos de cardenal, los libros que escribía y estudiaba, una calavera y una cruz. Además, acostumbra a mostrársele eremita en una gruta en el desierto, sujetando una piedra y con el torso semidesnudo, elementos todos que permiten jugar con las formas y los colores y explotar la espiritualidad que infunde o debe infundir. Aunque los tiempos de hoy son distintos y buscamos en los museos un mayor disfrute de las formas que de su significado que quienes encargaron estas obras, lo cierto es que no podemos disfrutar de nuestra cultura actual sin comprender mínimamente los personajes representados y no deja de sorprender su abandono en los programas formativos, descansando la lectura de monumentos y museos a la formación autodidacta de sus visitantes.

La entrada de hoy recoge un interesante numisma, una medalla en forma de plaqueta y realizada por un anónimo español del s. XVII. La medallística española del Siglo de Oro descansa normalmente en autores italianos vinculados con la Corte como Leone Leoni o Jacome da Trezzo, que realizaron retratos de personajes de su tiempo como Felipe II, Juanelo Turriano o Juan de Herrera. Sin embargo, poco se sabe en torno a las plaquetas de este período, centradas en España en la temática religiosa, muy apta para devocionarios privados, de manera que los propietarios las conservaban en lugares íntimos para tenerlas en la mano o las exhibían colgados de las paredes domésticas. Como ejemplo, Felipe II contaba con algunas en su dormitorio.

Las plaquetas españolas de los ss. XVI y XVII se caracterizan por ser una forma de escultura grabada en bajorrelieve en una de sus caras y por inspirarse en pinturas o grabados reconocidos del período y por contar con una anilla en la parte superior. A diferencia de las realizadas en el mismo período en otros puntos de Europa, su temática es exclusivamente religiosa, pudiendo añadirse que son trabajos normalmente inspirados, técnicamente impecables, aunque no alcancen la grandeza de otras formas artísticas. Dentro de esta temática, se refieren bien al ciclo evangélico o retratan a martires, anacoretas, fundadores y predicadores.

La imagen reproducida corresponde a una colección subastada por Fernando Durán en diciembre de 2015 y refleja todos los atributos característicos del santo penitente.

Bibliografía

Manuel Aulló Costilla, Ensayo de un catálogo de plaquetas o bronces religiosos españoles, Arte Español, 1946

María José y Rafael Chaves, “Monografía-catálogo de plaquetas españolas de tema religioso”, Antiqvaria, 1986

Juan Martínez Cuesta, “Plaquetas españolas de tema religioso”, La escultura en el Monasterio del Escorial: actas del Simposium,  coord. por Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla, 1994

 

Monetario de San Lorenzo del Escorial, 1724-1743

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La Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial cuenta con un monetario que responde a los parámetros indicados del escritorio español, con la especialidad de contar con bandejas monetarias en lugar de cajones. El encargo de su fabricación se produce tras el nombramiento de Antonio de San José como bibliotecario en 1724 y con anterioridad a la llegada a España de Alexandre Panel en 1743. García de la Fuente, 1935, p. 471, o define así: “Este armario es una verdadera maravilla de Taracea. Está fabricado con maderas finísimas de ébano, caoba y limoncillo, con hermosas bisagras y cerraduras de forja. Sus dimensiones son: 0
1,47 X ,78 y 0,41 de fondo. Tiene dos puertas con sus correspondientes tiradores, y, al abrirlas, aparecen en el interior los 54 tableros distribuidos en tres series de 18 cada una. Cada tablero contiene otra tabla de cartón muy duro, barnizado de verde y guarnecido en sus bordes con tiras de cuero o papel rojo estampado en oro; las tablas tienen yo, 48 ó 35 agujeros, ordinariamente, donde se alojan las piezas. Remata el armario en una graciosa balaustradilla”.

Es el ejemplo más importante del escritorio monetario español, que sigue los parámetros del llamado “bargueño”, común en los monetarios españoles hasta finales del s. XIX.