monetarios

Monetario escocés de 1870

Sin título1.png

Este monetario de caoba escocés fue confeccionado entre 1860 y 1880, con un estilo lejano del estilo sobrio de los realizados en la Inglaterra de su tiempo con los que no obstante se encuentra emparentado.

Sin título.png

Anuncios

Monetarios de la Asociación Numismática Española

La Asociación Numismática Española posee en su sede de Barcelona dos monetarios interesantes. Un de ellos tiene un gran tamaño, aparenta estar realizado en la primera mitad del s. XX en el estilo modernista y sobre la madera se halla una pieza de mármol.

El segundo monetario consiste en el aprovechamiento de una caja con incrustaciones metálicas para otros usos a través de la introducción de bandejas sencillas.

Monetario artesanal español de la década de 1970

El presedente monetario es artesanal y confeccionado por un coleccionista reconocido de las décadas de 1970 y 1980, confeccionados inicialmente a mano empleando cajas de puros en los que se introducían bandejas a medidas de terciopelo, extrapoles gracias a una pestaña. La parte exterior presenta dorado un escudo español del s. XIX sobre cuero y una cerradura para su apertura.

Museo Cerralbo, Madrid

Sin título

Enrique de Aguilera y Gamboa (1845-1922), Marqués de Cerralbo, poseía una colección que compartía con su hijo político Antonio del Valle, Marqués de Villa Huerta (1886-1900) y a cuyo fallecimiento temprano pasó a ingresar la colección del marqués, que integra más de 13.000 monedas y que forma parte de los fondos del actual Museo Cerralbo de Madrid. En su origen, la colección se formó ya en la infancia, cuando adquiría monedas antiguas que pasaban como octavos en el mercado y se incrementó con adquisiciones en el Hotel Drouot en París entre 1877 y 1886, piezas procedentes de sus trabajos de arqueología de campo entre 1907 y 1922, además de algunas otras donaciones. Entre otras adquisiciones, el marqués adquirió las monedas obsidionales de Prosper Mailliet. Uno de los aspectos más interesantes de esta colección, al margen de su tamaño, es que se forma por numerosas piezas que incluye un importante número de medallas del Renacimiento, fabricadas fuera de España. Además, se conserva una importante biblioteca formada por 181 obras dedicadas a la materia y útiles para su clasificación que, como las monedas, se expone en el museo de su casa, manteniendo los criterios expositivos que tenía su propietario a la fecha de su fallecimiento en 1922. En concreto, las piezas más singulares, a saber, una parte importante de medallas y las monedas de oro se exponen en vitrinas en la biblioteca y otras estancias anejas, en concreto, en el Despacho, sobre un buró y en la librería giratoria. El resto de la colección se conservaba en dos cajones de la mesa de la Biblioteca y en tres escritorios o bargueños, uno situado en su Despacho, otro en la Sala de las Columnitas, y un tercero en el Piso Entresuelo, conservadas en papeles manuscritos con indicación de la clasificación.

Una de las piezas más singulares corresponde a la imagen superior, unos gemelos formados por estáteras de oro de Alejandro Magno donados a este monárquico carlista por el propio proclamado rey don Carlos de Borbón y que a su vez procedían de una donación del Rey Jorge I de Grecia.

El museo muestra las vitrinas con las medallas y monedas más importantes, además de un importante conjunto de piezas coleccionadas por el marqués.

Monetario de San Lorenzo del Escorial, 1724-1743

Sin título

La Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial cuenta con un monetario que responde a los parámetros indicados del escritorio español, con la especialidad de contar con bandejas monetarias en lugar de cajones. El encargo de su fabricación se produce tras el nombramiento de Antonio de San José como bibliotecario en 1724 y con anterioridad a la llegada a España de Alexandre Panel en 1743. García de la Fuente, 1935, p. 471, o define así: “Este armario es una verdadera maravilla de Taracea. Está fabricado con maderas finísimas de ébano, caoba y limoncillo, con hermosas bisagras y cerraduras de forja. Sus dimensiones son: 0
1,47 X ,78 y 0,41 de fondo. Tiene dos puertas con sus correspondientes tiradores, y, al abrirlas, aparecen en el interior los 54 tableros distribuidos en tres series de 18 cada una. Cada tablero contiene otra tabla de cartón muy duro, barnizado de verde y guarnecido en sus bordes con tiras de cuero o papel rojo estampado en oro; las tablas tienen yo, 48 ó 35 agujeros, ordinariamente, donde se alojan las piezas. Remata el armario en una graciosa balaustradilla”.

Es el ejemplo más importante del escritorio monetario español, que sigue los parámetros del llamado “bargueño”, común en los monetarios españoles hasta finales del s. XIX.

Monetario de la Real Academia de la Historia, h. 1771

monetarioLa Real Academia de la Historia formó una de las más importantes colecciones numismáticas españolas tras las primeras incorporaciones documentadas en 1771, con frecuentes aportaciones de sus correspondientes territoriales. Algunos de sus anticuarios más importantes han sido José Antonio Conde, Juan Bautista Barthe y Antonio Delgado. Otras figuras destacadas son Codera, Antonio Vices y de la Rada. Su colección es inmensa y la Real Academia ha tenido el buen criterio de publicar su contenido en excelentes trabajos plasmados en buenas ediciones. Inexplicablemente, no se encuentran publicados algunos períodos, como el medieval.

Cuenta con un mueble monetario del s. XVIII y la Academia cuenta con un documento de gasto correspondiente a 1771.

burorah

 

Monetarios históricos

El coleccionismo numismático tiene una gran evolución en los períodos en que la cultura europea vuelve la vista a los clásicos griegos y romanos, en particular en el Renacimiento y el clasicismo de los s. XVI y XVIII, respectivamente. Una consecuencia es el incremento de obras científicas dirigidas a estos estudiosos, en ocasiones de gran calidad científica y acompañadas de preciosos grabados. Otra es la representación de monedas en obras artísticas. Finalmente, la que es objeto de esta entrada, la fabricación de mobiliario adecuado para cuidar y exponer las piezas, los monetarios.

Como cuestión terminológica, en italiano se llama monetiere al mueble que en español llamamos bargueño, no siendo precisamente descartable su uso en el coleccionista de monedas, aunque parece más propio para un cierto atesoramiento de la moneda de valor. En las restantes lenguas se emplean términos como medaillier, con cabinet o Münzkabinett.

Con la recomendación de seguir los vínculos para conocer más detalles de estas obras, también obras de arte, se exponen cronológicamente.

El Renacimiento

Los monetarios del Renacimiento se caracterizan por su delicadeza y la inclusión de elementos propios de la antigüedad griega y romana. En algunos casos conocemos a sus ilustrados propietarios y en un caso podemos mencionar a su autor. Es un tiempo en que comienzan las primeras obras con clasificación de la moneda, principalmente griega y romana, con autores como Agustín y Rovilio. En España, algunos relevantes personajes, como León Pinelo, coleccionan moneda antigua. Otros personajes se hacen retratar con monedas o medallas que coleccionan.

Los monetarios conocidos no son hispanos con excepción del complutense Fernando I, sucesor de su hermano Carlos V como emperador de Alemania. Pertenecen a grandes señores y en un caso conocemos a su autor.

Medaill

Jean Grolier, antes de 1565

Amerbach Basilea 1578

Amerbach, h. 1578

viena2

Fernando I de Alemania

angermair para Maximiliano Babiera 1618-1624

Angermair de Maximiliano de Baviera, 1618-1624

3d1dc1a4a6ef816ba2ab262ae52b2eaf

Rembrandt van Rijn, hacia 1660

0034_0344

Arzobispo de Olomouc, hacia 1670

Del barroco al clasicismo

Tras un período de relativo silencio en la bibliografía, en el siglo XVIII se recuperan los estudios sobre la numismática antigua, aunque también se abren otros campos de estudio y atención, como la moneda predomina hispánica, la visigoda, la hispano musulmana y la medieval, por distintas razones. En España, se detecta una reactivación del coleccionismo.

Es un tiempo también de grandes coleccionistas en Europa, principalmente reyes y grandes señores que se siguen fabricando medallas con los cuños de Cavino. También un momento para falsificadores de moneda antigua, como Becker.

Es un tiempo que va desde el barroco al gusto de los gobernantes, muy adornado y recargado en ocasiones y sobrio en los españoles, a la recuperación del gusto clásico de autores de muebles como Mercier o Bullock.

En España, los monetarios siguen el esquema del escritorio de Salamanca o bargueño.

Sin título

San Lorenzo del Escorial, 1724-1743

türingen 1713

Federico II de Sajonia, 1713

mma22

Boulle, 1713

300anos_068_01_gr

Charles dOrléans, primera mitad del s. XVIII

biblioteca nacional francia

Bibliothèque Nationale de París, 1718

57

Hohenzoller, h, 1750

Sin título

Infante Gabriel de Borbón, 1752-1788

burorah

Real Academia de la Historia, h. 1771

s. XIX

MET Percier paris ff. XVIII-ppios XIX

Mercier, 1808-1819

4422658792_cc8820e306_o

George Bullock, 1818

Del romanticismo al siglo XX

Los últimos años del s. XIX se muestran como una expresión del romanticismo, plasmado en el coleccionismo de moneda desde la antigüedad hasta los tiempos más recientes, con una bibliografía abundantísima. Es un período que cubre en la fabricación de los monetarios desde el mueble adornado propio del s. XIX hasta la sobriedad de los monetarios ingleses del cambio al s. XX.

 

medagliere

Bottacin, 1865

f_h04

Museo de Atenas

kunsthistoriches XIX viena1

Kunsthistoriches Museum de Viena

Bishops-Wood-Hoard-of-Roman-Coins

Bishops’s Wood, 1895fitz1 Martin Leake died 1860

fitz3 coinweekly

Museo Fitzwillam, ff. s. XIX-ppios. s. XX