Numismática argentina

03.gif

La Numismática argentina experimenta una importante explosión en el cambio de los siglos XIX al XX. La aparición de una importante creación de medallas y el auge económico propiciaron un interés por las Numismática que merece ser destacado.

a) Generalidades sobre las emisiones monetarias

Buenos Aires es la capital del Virreinato del Río de la Plata tan pronto se produce su creación material en 1777, cuando se desgaja del Virreinato del Perú, alcanzando entro otros territorios el que comprende la ciudad de Potosí. La Independencia de Argentina tiene su origen en la Junta de Gobierno de 25 de mayo de 1810 y su declaración se materializa el 9 de julio de 1816. Las Constituciones de la República Argentina se promulgan los años 1826 y 1853, con distintas reformas.

Las emisiones argentinas comienzan en Potosí en los breves períodos en que sus tropas ocuparon esta ciudad en 1813 y 1815. Habrá que esperar a 1815 para que se fabricasen emisiones provinciales en Córdoba, La Rioja y Buenos Aires, además de otras particulares. Finalmente, la Casa de la Moneda, creada en 1875, comienza a operar a partir de 1881.

Como mención bibliográfica coetánea puede mencionarse una publicación, el Informe del Presidente del crédito público D. Pedro Agote sobre la deuda pública, Bancos y emisiones de papel moneda y acuñación de monedas de la República Argentina, de 1884.

b) Sociedades y publicaciones periódicas

El 6 de junio de 1872 se constituye el Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades, entidad que pervive en la actualidad, siendo su primer presidente Aurelio Prado y Rojas, que en 1874, que en 1874 publicó el Catálogo Descriptivo de las Monedas y Medallas que componen el Gabinete Numismático del Museo de Buenos Aires, Segunda Parte, Sección Primera, América, República Argentina, Medallas. Gobierno Independiente, n° 1837, pocos años antes de su temprana muerte en 1878. Entre sus integrantes se encuentran Bartolomé Mitre y Enrique Peña, entre otros. Entre sus actividades puede destacarse la promoción de medallas y la publicación del Boletín Mensual del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades entre 1874-1875.

Esta institución, entre otras obras, encargó a Oliva Navarro en 1935 un medallón dedicada al escritor Martiniano Leguizamón, a quien se dedica un museo con su nombre en Entre Ríos, que cuenta con una colección numismática, dentro de otros contenidos. El medallón se encuentra en su tumba en el Cementerio de La Recoleta de Buenos Aires.

En 1893 se funda la Junta de Numismática por Bartolomé Mitre Martínez (1821-1906), militar, considerado como padre de la historiografía argentina y presidente de la República entre 1862 y 1868. La entidad, denominada a partir de 1902 como Junta de Historia y Numismática Argentina fue presidida por Mitre desde los inicios hasta su fallecimiento, siendo sucedido por Enrique Peña, quien entre 1892 y 1893 escribió dos artículos sobre las emisiones monetarias argentinas desde la Independencia en la Revista de la Universidad de La Plata. Con la posterior presidencia de Levene en 1938 la entidad pasó definitivamente a denominarse Academia Nacional de la Historia de la República Argentina. Sus actividades se centraron en el encargo de medallas conmemorativas, la realización de publicaciones históricas diversas y en la creación y gestión de un museo en cuyo monetario, formado a partir de la colección de Juan María Berasategui tras su adquisición en 1937, se conservan monedas acuñadas en América, principalmente en Argentina. Entre sus académicos figuraron Rómulo Zavala, Humberto F. Burzio, Jorge Ferrari y Horacio Sánchez Caballero.

Más recientemente, en 1968 se constituye el Centro Numismático de Buenos Aires, que desde 1976 publica Cuadernos de Numismática y Ciencias Históricas. Además, pueden mencionarse otras publicaciones periódicas:

  • El Investigador, 1880-1881.
  • El Coleccionista Argentino, Rosario, 1892-1893
  • El Investigador Americano, 1903-1904
  • El Coleccionista, 1904-1907

c) Museos numismáticos

Además del anterior museo, Buenos Aires contempla la creación de otros museos numismáticos vinculados a entidades financieras y con un contenido análogo, vinculados a las emisiones americanas producidas en Lima y Potosí con anterioridad a la Independencia y a las nacionales tras este acontecimiento.

El Museo Histórico y Numismático Dr. José Evaristo Uriburu (H), vinculado con el Banco Central de la República Argentina, se abrió al público en 1941 y en la actualidad se ubica en el edificio del Palacio de la Bolsa, construido en 1862. Su colección excede de 15.000 ejemplares, se formó con las colecciones de la Caja de Conversión, del Crédito Público Nacional y otras entidades, además de donaciones de su impulsor José Evaristo Uriburu (1886-1956), vicepresidente en su momento del Banco Central e hijo del presidente de la República con el mismo nombre entre 1895 y 1898.

Por su parte, el Museo Histórico y Numismático del Banco de la Nación Argentina se crea en 1966 en la sede de esta entidad, al igual que el anterior en el centro financiero de la capital. Además de incorporar algunas colecciones particulares, la entidad conserva acciones y otros objetos de historia bancaria y económica.

d) Medallistas de Buenos Aires

La medalla argentina desde los años finales del s. XIX es de un interés extraordinario. La presencia de artistas y escultores de origen y nacimiento italiano en el marco de un importante progreso económico son dos factores que se combinan y determinan un resultado visible en medallas que, si bien no se fabrican generalmente en metal noble, están dotadas de una gran belleza. En el Buenos Aires de ese periodo, los edificios que forman la ciudad se caracterizan por el neoclasicismo formal en diversos materiales que evolucionan hacia el modernismo. De la misma manera, las esculturas y otros elementos ornamentales participan de ese gusto, dentro de una concepción academicista.

Es en este ambiente en el que cada acontecimiento, cada inauguración de una obra pública o ciertos aniversarios de entidades de todas clases o en especial de personajes de cierta significación traen consigo la confección y venta de medallas realizadas en bronce o en metales menores.

La nómina de medallistas es elevada, pudiendo mencionarse los talleres de Gotuzzo y Piana (juntos o separadamente), Ferrari, Olinto Gallo, Marcos Vanzo, Bellagamba y Constante Rossi (en un tiempo asociados), Orzali, Oliva Navarro, Horta y Pablo Cataldi, en una actividad que alcanza años recientes. La medalla que ilustra esta entrada es obra de Gotuzzo y Piana y conmemora la Primera Exposición Numismática de 1934.

e) La creación científica durante el s. XIX

Durante el s. XIX encontramos varias monografías de interés numismático. Esta es la lista:

  • Pedro de Angelis, Explicación de un monetario del Río de la Plata, Buenos Aires, 1840
  • Juan Llerena, Manuel Rogelio Tristany, Un poco de luz sobre la casa de moneda y el Banco de Buenos Aires, 1866, 542 pp.
  • Manuel Ricardo Trelles, Monetario del Sr. Don Manuel José de Guerrico, Buenos Aires, 1866, 168 pp.
  • Aurelio Prado y Rojas, Catálogo Descriptivo de las Monedas y Medallas que componen el Gabinete Numismático del Museo de Buenos Aires, Buenos Aires, 1874, 802 pp.

Dentro del conjunto de autores dignos de mención, presente en la lista de los hermanos Gnecchi con Mitre, Peña y Prado Rojas se encuentra Alejandro Rosa (1858-1914), amigo de Mitre y fundador de la Junta de Numismática en 1893. Entre sus obras, las dedicadas a la numismática son las siguientes:

  • Medallas y Monedas de la República Argentina, Buenos Aires, 1898.
  • Monetario americano (ilustrado) clasificado, 1892
  • Estudios Numismáticos, 1895

En torno a su colección puede mencionarse el libro de Umberto Pelletti titulado Catálogo de Numismática Americana. Colección del Americanista Dn. Alejandro Rosa y publicado en Buenos Aires en 1919.

f) Creación numismática durante el s. XX

La referencia más importante de la numismática iberoamericana de la segunda mitad del s. XX es el militar, diplomático y numismático bonaerense Humberto Francisco Burzio (1902-1980), cuya obra fundamental es el Diccionario de la Moneda Hispanoamericana publicado en Buenos Aires y Santiago de Chile los 1956 y 1958, respectivamente. Además, merecen citarse las siguientes monografías:

 

  • Ceca de la Villa Imperial de Potosí y su moneda colonial, 1945
  • La historia numismática de la Armada Argentina, 1945
  • La moneda primitiva del Perú en el siglo XVI. Discurso de incorporación como académico de número de la Academia Nacional de la Historia, 1947
  • La Marina en la moneda romana, 1961
  • Buenos Aires en la medalla, obra póstuma editada en 1981, imprescindible para conocer la fabricación de medallas en la Argentina de finales del s. XIX a mediados del s. XX.

Además de Burzio, puede destacarse a Jorge N. Ferrari, autor de diversas publicaciones de numismática argentina:

  • Amonedación en Córdoba, Buenos Aires, 1951
  • Santiago Caccia: grabador de Rosario, 1960
  • Amonedación de La Rioja, Buenos Aires, 1962 (Tomo I) y 1964 (Tomo II).
  • El escudo de La Plata en la medalla, Buenos Aires, 1968
  • La medalla. Su evolución y su futuro, Buenos Aires, 1970
  • Amonedación de La Provincia de Buenos Aires, Buenos Aires, 1971.

Por otro lado, señalar a Pedro Juan Vignale, que en 1944 publicó en Buenos Aires La Casa Real de Moneda de Potosí. Finalmente, Alberto Mario Caletti en 1972 publicó Historia de las Monedas Metálicas y del Papel Moneda.

En otro orden de ideas, la Asociación Libreros Anticuarios de la Argentina en Buenos Aires publicó en 1952 Centenario de José Toribio Medina. 1852-1952. Exposición Bibliográfica y Numismática. En 1972, la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires publicó el catálogo de la Exposición de medallas de medicina organizada por la Academia Nacional de Medicina en su sesquicentenario y el Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades.

Anuncios

5 comments

  1. Excelente nota! Como Argentino, de Lanús, no puedo dejar pasar que la revolución de mayo fué un 25 de mayo y no un 9 de mayo. Y la declaración de la independencia un 9 de julio y no un 5 de julio. Lo apunto porque errores en datos tan básicos pueden hacer dudar de la totalidad del informe. Como decimos por acá: va con onda, esto es, dicho para sumar y no por gusto de criticar. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s